Mensajes del día
Mensaje del día 17 de Marzo del 2026
Si un escultor es capaz de crear, a partir de un trozo de piedra inanimado, una imagen viva de Dios, ¿no pueden los seres humanos, vibrantes de vida, manifestar la Divinidad viviente que reside en ellos? ¿Cuál es la razón de esta incapacidad para realizar la Divinidad interior? Se debe a que no toman conciencia por la suciedad de la cubierta en la que está envuelta. Si la ropa de ustedes se ensucia, la cambian porque les da vergüenza estar con prendas sucias. Si su casa está sucia, intentan limpiarla para que los visitantes no se lleven una mala impresión. Pero cuando su mente y su corazón están contaminados, no sienten vergüenza. ¿No es extraño que se preocupen tanto por la limpieza de su ropa o de su hogar, pero no se preocupen por la pureza de su corazón y de su mente, que afectan a su vida entera? Para purificar su corazón y su mente, lo primero que deben hacer es llevar una vida recta. Sus acciones deben basarse en la moralidad. Permitirse maltratar a los demás o causarles dolor, no es propio de la naturaleza humana. El mal que le hacen a los demás acaba recayendo sobre ustedes. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Discurso Divino del 2 de abril de 1984).
Mensaje del día 16 de Marzo del 2026
Los pensamientos son el aliento vital del ser humano. Al albergar pensamientos nocivos de odio, envidia, ira y ego, el hombre provoca su propia ruina. El hombre abriga pensamientos malignos para dañar a sus semejantes; sin embargo, el daño que estos pensamientos causan a los demás se vuelve contra él con una fuerza diez veces mayor.
Al abusar, criticar, perseguir y calumniar a sus semejantes, el hombre, de hecho, está abusando, criticando, persiguiendo y calumniando al Señor mismo. Completamente ignorante de la presencia de la Divinidad en los demás, el hombre se entrega a conductas atroces. Aquel que a hierro mata, a hierro muere; quien hiere a otro será herido a su vez; quien abusa de otro será víctima de abuso en retorno.
Tal como es el pensamiento, así es la consecuencia. Tal como es el sentimiento, así es el resultado. En nuestra absoluta ignorancia sobre el poder de la mente y su magnitud, subestimamos su importancia suprema. Nuestra vida entera descansa sobre la mente. Debemos esforzarnos sinceramente por comprender su poder. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Lluvias de Verano, 23 de mayo de 1993).
Mensaje del día 15 de Marzo del 2026
Cierta vez una 'gopika' le preguntó a Radha cómo se sentía cuando veía a Krishna, cómo respondía su corazón, qué se transformaba en ella y qué gozo experimentaba. Radha respondió: "En el instante en que escucho la melodiosa flauta de Krishna, mi corazón se queda en silencio y me olvido de mí cuando sé que Krishna está llegando. Estoy perdida en la música de Su flauta y es lo único de lo que soy consciente. ¿Cómo puedo describirte mis sentimientos si estoy embriagada por la magia de Su melodía?"
Los devotos intoxicados de Dios no pueden describir con palabras sus experiencias beatíficas. Quien intenta hacerlo no tiene la verdadera experiencia.
Aquellos que se consideren devotos deben reconocer la inmensa diferencia entre su actitud estrecha y el inefable carácter de la verdadera devoción. Deben decidir deshacerse de los apegos mezquinos y desarrollar una firme devoción a Dios como el objetivo más importante de su vida. Para esto, la compañía de los buenos es esencial. Los buenos pensamientos se fomentan solo por medio de la asociación con los buenos. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 19 de enero de 1986).
Mensaje del día 14 de Marzo del 2026
Si una persona lleva una flor de champaca en la mano, llevará la fragancia consigo donde sea que vaya. Asimismo, llevaría un olor fétido donde fuera. Lo mismo sucede con los buenos y los malos pensamientos. Irradian sus buenas o malas vibraciones a su alrededor. Los pensamientos tienen tanto poder que, al dirigirlos hacia grandes objetivos, pueden utilizarse para influenciar el mundo. Cuando la mente está llena de buenos pensamientos, como la verdad, el amor, la paciencia y la compasión, la vida misma se llena de paz y serenidad. Si, contrariamente, permiten que los pensamientos de odio, envidia, ira y vanidad crezcan, la vida se vuelve una desdicha perpetua.
El rostro es el indicador de la mente. Cuando albergan animosidad hacia alguien, tal odio altera su rostro y sus modales. Cuando tienen pensamientos buenos y
amorosos, su corazón se llena de alegría y experimentan un incremento de la felicidad. Si llenan su corazón de amor, su vida entera se convierte en una saga de amor. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 31 de julio de 1986).
(N.d.T: Champaca: variedad de magnolia)
Mensaje del día 13 de Marzo del 2026
En la travesía hacia la Divinidad, el hombre debe reducir progresivamente sus deseos, que son la causa de todas sus dificultades. Es verdad que no puede existir sin los deseos. Pero estos deberían mantenerse dentro de ciertos límites. No puede haber felicidad sin control de los deseos. De los sentidos, dos son los más importantes: los ojos y la lengua. Estos tienen una importancia excepcional; por eso el Señor los ha dotado de los medios para restringir sus actividades. El Señor señala: "Tú, ¡hombre tonto! Toma nota de que he provisto los medios naturales para cerrar los ojos y la boca". Si no desean ver algo indeseable, pueden cerrar los párpados. Los oídos y la nariz no tienen tales recursos para cerrarse. La boca tiene los labios que pueden sellar la lengua. Observen, por lo tanto, restrinjan su habla y el control de la lengua. Controlen sus ojos. Cuando controlan sus ojos y la lengua, fácilmente pueden controlar todos los otros sentidos. "Cuando los ojos vagan libremente, la lengua comienza a moverse sin moderación. Cuando la lengua se enreda en un hablar incesante, los ojos desean mirar todo lo imaginable. Cuando ambos órganos se combinan sin control, la vida puede convertirse en una calamidad. Por lo tanto, dirige tus ojos únicamente hacia las cosas buenas. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 13 de marzo de 1988).
Mensaje del día 12 de Marzo del 2026
Las vibraciones del pensamiento son la causa de la alegría y el pesar del hombre, de su salud y su enfermedad, de su desdicha y su adversidad, de su nacimiento y su muerte. La vida del hombre cobra sentido si se conduce con plena conciencia del poder de las vibraciones del pensamiento. El mundo entero está impregnado de vibraciones mentales. De hecho, el mundo entero es la manifestación misma de las vibraciones mentales. Por lo tanto, es necesario orientar nuestros pensamientos hacia caminos nobles.
La mente del hombre brilla con una pureza resplandeciente si cultiva pensamientos, ideas y sentimientos nobles. Solo mediante el desarrollo de la pureza de la mente podemos asegurar la pureza de la acción. Solo las acciones puras pueden dar resultados puros. Sembramos la semilla del pensamiento y cosechamos el fruto de la acción; sembramos la semilla de la acción y cosechamos el fruto de la naturaleza; sembramos la semilla de la naturaleza y cosechamos el fruto del carácter; sembramos la semilla del carácter y cosechamos el fruto del destino. De esto se desprende que nuestro destino reside en nuestros pensamientos. Tanto para el ascenso como para la caída del hombre, los pensamientos son la causa. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Lluvias de verano, 23 de mayo de 1993).
Mensaje del día 11 de Marzo del 2026
El gozo o la aflicción que experimenta la mente son el resultado de las impresiones transmitidas por los sentidos. Todas las experiencias son productos de la mente y el mundo en sí es una proyección de ella. Puede acercar las cosas distantes o distanciar las cercanas. Es la fuente del placer y el dolor. Los sabios han declarado: ' Mano mulam idam jagat ' (Este universo está basado en la mente).
Ella busca adquirir algo con mucho esfuerzo, esperando que su posesión le otorgue placer. Pero el placer obtenido de ello no es duradero y la pena causada por su pérdida es considerable. El proceso de adquisición es dificultoso. La posesión solo confiere placer temporario y la pérdida del objeto deja una estela de desgracias. A menudo el dolor por la pérdida excede el placer logrado. Ir detrás de tales placeres transitorios es perder la propia vida inútilmente. Siendo conscientes de lo insignificante de tales propósitos, los sabios practicaron el autocontrol como un medio para conservar la felicidad. Ellos desarrollaron la técnica de volver los sentidos y la mente hacia adentro para buscar la bienaventuranza perdurable. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 31 de julio de 1986).
Mensaje del día 10 de Marzo del 2026
Cierta vez, una anciana perdió su aguja al remendar ropa en su choza. Como no tenía una lámpara en allí y su vista estaba afectada por las cataratas, no pudo encontrar la aguja. Salió y comenzó a buscarla bajo la luz de la calle. Un estudiante que pasaba por allí le preguntó: " Abuela, ¿qué está buscando?" La anciana replicó que había perdido su aguja. El estudiante le dijo: "Dígame dónde la perdió; la ayudaré a buscarla." Ella respondió: "La perdí en tanto remendaba ropa en mi choza." El chico preguntó: "¿Por qué busca en la calle lo que ha perdido en su choza?" La anciana dijo: "No hay luz en mi choza. Hay luz en la calle. Entonces la busco aquí." ¡Ven! Pierden en la choza y buscan en la calle. Eso es lo que el hombre hace actualmente.
Toda la bienaventuranza y el amor están dentro, pero irreflexivamente, el hombre los busca afuera. El amor y la felicidad externos son transitorios. La relación con Dios es eterna. El cuerpo humano es impermanente. ¿Cómo se puede tener felicidad permanente con un cuerpo transitorio? Hacemos prácticas como el yoga, la meditación y el japa. Estas también solo dan satisfacción pasajera. Solo el amor por Dios otorga la felicidad eterna. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. (Divino Discurso del 25 de abril de 1996).
Mensaje del día 09 de Marzo del 2026
El universo está sujeto a tres procesos: creación, mantenimiento y destrucción o disolución. Nadie puede negar esta verdad; tampoco los científicos pueden negarla. Esta es una verdad universal percibida por todos. Aquello que nace, es mantenido y finalmente destruido. Esta es la prueba directa de la divinidad. Cuando ustedes indagan en estos tres hechos fundamentales, la existencia de la Divinidad se hace evidente. Esta Divinidad también se experimenta en la vida cotidiana. Por ejemplo, han visto la danza de los leones, de Malasia. Sin embargo, estos no son verdaderos leones. Pero al verlos, ustedes pueden suponer que existen verdaderas criaturas llamadas leones. De la misma manera, casi todos los objetos de la vida diaria apuntan a la Divinidad. La dulzura de la caña de azúcar o el picante sabor de los ajíes, el agrio gusto del tamarindo o el amargo sabor del neem, todos son indicadores de la Divinidad. Las estrellas en el cielo, el brillo del sol, la frescura de la luna y el ascenso y descenso de las olas del mar, también apuntan al principio divino. Aunque ninguno de ellos les muestra directamente a Dios en sí, producen evidencia positiva de la existencia del principio divino.
- Bhagavan Sri Sathya Sai Baba (Divino Discurso, 23 de abril de 2000)
Mensaje del día 08 de Marzo del 2026
Había una vez un hombre que tenía un solo hijo, a quien criaba con gran cuidado. Un día, mientras el hijo jugaba con una pelota, esta rodó hasta un rincón del cuarto. Cuando el niño trató de recuperarla, lo picó un escorpión. El niño gritó: “¡Padre, me ha picado un escorpión!”. A pesar de todos los intentos del padre, el dolor de su hijo iba en aumento. El padre no pudo soportar la vista del sufrimiento de su hijo, y corrió en busca de un médico. Este le dio un ungüento, diciéndole que lo aplicara en el sitio donde el escorpión había picado. Cuando el padre pidió a su hijo que le enseñara dónde lo había picado el escorpión, el niño señaló el rincón del cuarto. Como el padre carecía de inteligencia, frotó el ungüento en el sitio indicado por su hijo, en el rincón del cuarto, en lugar de aplicarlo sobre la parte del cuerpo afectada por la picadura del escorpión.
Así son todos los esfuerzos del hombre por librarse del sufrimiento y lograr la felicidad: busca la felicidad en donde no existe. El amor está dentro del hombre, pero él lo busca fuera. Ustedes pueden ser muy inteligentes e instruidos, pero no pueden encontrar algo fuera, si está dentro de ustedes mismos.
- Bhagavan Sri Sathya Sai Baba (Divino Discurso, 25 de abril de 1996)
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